La Guagua vs. Los Huertos. Domingo 4 de marzo de 2012. 18:30 hs. Pab. Pedro Delgado.
Este partido se planteaba bastante fácil antes de su disputa: la diferencia en los puestos de la tabla así lo hacía presagiar. Pero, siguiendo la Ley de Murphy, se desarrollaron los acontecimientos. El rival había pedido que el encuentro se celebrase el sábado. Tras encuestar a nuestros jugadores no se accedió al cambio porque había varios que tenían compromisos ineludibles. Así las cosas se comunicó al representante de Los Huertos la imposibilidad del canje de fechas.
Pues a pesar de todo ello, llega la hora y en el campo estaban el portero y tres jugadores de campo (uno de los cuales estaba enfermo con fuertes dolores musculares). Vamos "para mear y no echar gota". El esfuerzo y sudor de un montón de partidos para mandarlo todo al carajo en un momento.
Con el lógico enfado de los presentes, hubo que solicitar urgentemente la presencia de otro componente, a pesar de encontrase lesionado. Con ese disgusto y esperando la llegada de ese quinto jugador, para el menos tapar los huecos en el campo, comenzó el partido con sólo cuatro jugadores, que no hacían otra cosa que mirar continuamente hacia el túnel de vestuarios para ver si aparecía el quinto deseado.
Unos pocos minutos que se hicieron largísimos, porque lo grande que se hace el campo cuando hay un hombre menos en la cancha y sin ningún relevo para dar descanso. Sin embargo, y a pesar de los pesares (que diría el poeta), ya que sólo jugábamos a la defensiva, sin apenas correr y esperando ser los justos; en un contrataque conseguimos adelantarnos en el marcador con un gol madrugador.
Por fin llegó el esperado y con su entrada en el campo, el futuro ya no se presentaba tan negro. Era cuestión de defender ese gol y mover la pelota. Los rivales no presionaban muy encima, lo que hizo posible seguir con dicha táctica. Así, regulando el desgaste físico, sin grandes sobresaltos ni largas carreras, mandando la pelota de un lado para otro, llegó el segundo gol de los amarillos. Siguiendo con la misma tónica, antes del intermedio se consiguió otro tanto, llegando al descanso (nunca esta palabra había tenido tanto sentido) con un claro 3 a 0 a favor de La Guagua. Pero, ese resultado podía ser insuficiente, cuando en el banquillo no había nadie para cambiar y cuando dos jugadores estaban tocados.
Con estas circunstancias, de hazaña se puede calificar el juego demostrado por los nuestros en el segundo periodo, quizás de lo mejor que se ha visto en toda la dilatada historia del equipo. Desde los primeros compases se hicieron los dueños del campo, decidieron que la pelota se moviese de un lado para otro, paredes conjuntadas, balones medidos e, incluso, se atrevieron con alguna floritura; vamos, una delicia. En este contexto fueron cayendo uno tras otro los goles. El rival nada podía hacer para impedirlo, tan sólo, conseguiría un tanto, que puso el marcador en 5 a 1. Pero sólo fue el del honor que, por cierto, con la actitud demostrada, se lo tenían más que merecido. La Guagua continuó con su tiqui taca particular y siguieron marcando goles, hasta finalizar con un total de 11, por 1 de los contrarios.
Lo dicho, una auténtica heroicidad de cinco hombres solitarios, dos de ellos bajo mínimos. Con esta victoria, el equipo se aupaba a la segunda posición de la tabla y sólo dependemos de nosotros mismos para acabar en ese puesto en la liga regular, cuya última jornada se disputa el próximo domingo.
Desde esta página aprovechamos para aplaudir la actitud de los jugadores de Los Huertos, ya que a pesar de la contundente derrota sufrida, en ningún momento perdieron los nervios haciendo gala de una extraordinaria deportividad, desde el comienzo hasta el pitido final, sin realizar ni una mala entrada, ni tener un mal gesto. No estaría mal que algunos equipos aprendiesen de este fenomenal comportamiento.
Como viene siendo habitual, se celebró el tercer tiempo que de nuevo, debido al horario, volvió a ser breve. En esta ocasión hubo quorum, puesto que asistió la mayoría de los jugadores; cosa que era fácil, teniendo en cuenta el número de los presentes en esa tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario